
En la vida es importante disfrutar cada acto...y cada paso dado, el comer...el beber...el compartir...cuando algo ha sido disfrutado a cabalidad en el momento que ocurre, y se recuerda, no hay otro camino que una enorme sonrisa de picardía y agrado...una dicha que baña la piel...un regocijo en el alma que canta al recordar y un estremecimiento rico y profundo al rememorarlo...es innegable también que hay palabras...actitudes... e incluso imágenes que cambian el rumbo del camino...
Mi camino (como el de toda sumisa) también se vio marcado por tales situaciones y obviamente cambió y se transformó para dar paso a un camino que me llevó a lo que hoy soy...
Indudablemente...ya no soy la misma...ya deseo vivir otras cosas y por ende mis horizontes son distintos y los límites...la perspectiva y las necesidades...son otras.
Hoy deseo compartir una imagen que definitivamente me marcó como sumisa y como mujer...desde lo más profundo de mi corazón sentí que mi sumisión lo era todo y suficiente...hoy entiendo que mi sumisión...lo fue...y me llevó a ser la sumisa más entregada...más deseosa de la entrega...más necesitada de probar mi sumisión...pero…PARA MI y… no solo yo...
TODA SUMISA...pasa por eso y en la danza tribal entre el corazón, la pasión y la entrega llega a discernir qué tan sumisa es...que tan mujer es...que tan amante es...y al final concluye que es la mejor y puede dar lo mejor...puede ser más y dar más...pero llega un momento que es por y para ella más que para el Dominante, pues cuando en tu ámbito cotidiano, profesional, y los círculos que te rodean (sean mundos pequeñitos ó un amplio espectro social) llegan a manifestarte..."es que has cambiado...ahora eres más...sumisa" y la gente sin saber emplea justo esa palabra...Yo sumisa no puedo más que sobreexcitarme y decir: Lo Logré!!!....es un placer tan íntimo...tan propio...tan mío!!! donde se siente que las trompetas del Universo retumban para mí y las flautas del viento me arrullan haciéndome sentir una especie de orgasmo sádico que me indica que mi sumisión baña positivamente mi personalidad altiva, mi presencia fuerte, y me proyecta al fin como una mujer que es determinante en sus posiciones pero puede ser SUMISA en sentido positivo...para su entorno.
La sumisión ha logrado mucho en mi dada mi personalidad rebelde...no solo como la sumisa de un Dominante...sino como una mujer que cada día busca los mejores caminos, crece espiritualmente, se prepara profesionalmente, experimenta nuevos caminos como ser humano y mujer...en definitiva...es cada día mejor!!!
Comparto una imagen...que definitivamente marcó una etapa en mi vida como sumisa...
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